Después de haber sucumbido a la crisis y llevar en el paro desde Diciembre de 2008 me propongo no perder el tiempo y recopilar en este espacio todas las fotografías y los escasos conocimientos que he ido adquiriendo a lo largo de todos estos años.
Esta semana se ha cumplido un año de la finalización de nuestra obra en Almansa, fueron 18 meses de duro trabajo y en los que tuvimos muy buenos momentos y momentos horribles, provocados por unos cuantos impresentables. Siempre nos quedaremos con los buenos y la realización de la variante de Casas de Campillo fue uno de los puntos de la obra donde más disfrutamos.
A los que nos gusta salir de la oficina y estar a pie de obra, resolviendo los problemas y peleando por la obra esta variante nos dio mucha "vidilla", el resto de la obra era mucho más sencilla. Aquí va un primer resumen de nuestro trabajo.
Ahora que ya no somos un país rico y que tenemos que empezar a recortar, desde el Gobierno nos recuerdan una y otra vez que hemos llegado a esta situación por vivir por encima de nuestras posibilidades. Hemos vivido años muy buenos, en los que el dinero procedente de Europa se ha despilfarrado, no en la ejecución de obra pública, como muchos vociferan, el dinero se ha regalado ejecutando obras con una calidad dudosa y con montañas de modificados aprobados por los funcionarios de turno, a sueldo de todos los españoles.
Una de las mayores frustraciones con las que me encontré en el ejercicio de mi profesión fue la falta de escrúpulos de la mayoría de las empresas constructoras y la connivencia de los funcionarios públicos del Ministerio de Fomento con estos mafiosos del ladrillo y del aglomerado.
No hay que mirar muy lejos para ver autovías de reciente construcción con graves desperfectos meses después de su inauguración, obras de reciente adjudicación con modificados presentados antes del comienzo de las obras o anécdotas que ya comentaré en otra ocasión, como gallineros montados con fondos públicos, pavos reales incluidos, a la entrada de un túnel en construcción, para que el Director de Obra desayune todos los días dos huevos fritos con chorizo, como tiene que ser.
En la última obra en la que tuve el placer de trabajar nos encontrábamos un día si y el otro también con irregularidades que denunciábamos al Director de Obra de turno y un día si y el otro también no servían de nada.
Como suele ocurrir estas cosas se hacen con premeditación, nocturnidad y alevosía, pero como uno ya va para viejo y tiene ciertas partes peladas de tanto currar en obra, es difícil que te engañen.
Los vídeos que presento están grabados en HD, pero como cuando les pillamos en el renuncio ya era tarde y estaba anocheciendo, no se distingue muy bien la chapuza.
Pero lo mejor de todo esto es la conversación con el Jefe de Producción, hay que escucharla con atención y tiene mucha guasa, ni que decir tiene que no sirvió para nada mi protesta, eso se tapó, nadie dijo nada y aquí paz y después gloria.
Una parte muy importante y que pocas veces se valora de un equipo de topografía es el auxiliar con el que cuentes. Para que todo funcione bien y no haya que repetir muchas mediciones la importancia del auxiliar es crucial. En el "ecosistema" de la oficina te puedes encontrar con muchos tipos de auxiliares, pero las cualidades más apreciadas en estos compañeros, desde mi punto de vista, son la agilidad, la rapidez y el sentido del humor.
La agilidad es importante porque tienes que acceder a lugares que suelen ser complicados y moverse con la agilidad de un felino te permite evitar percances y volver sano y salvo a la oficina.
La rapidez es otra de las cualidades que más valoro en un auxiliar, moverse como una gacela cuando tienes que comprobar tres kilómetros de capa de rodadura, sabiendo que tienes que descargar los datos cuando llegas a la oficina y preparar los PPI´S para poder dárselos a tu Jefe de Calidad y que éste abra la No Conformidad correspondiente al contratista, hace que la velocidad en la toma de datos en campo sea crucial, el contratista siempre está varios días por delante de nosotros.
El sentido de humor, es con diferencia la cualidad más importante, cuando tienes que pasar entre cuatro y cinco horas junto a una persona, montado en la furgoneta y de un lado a otro de la obra es fundamental tomarse las órdenes del caminero de turno con sentido del humor, aplicar tu experiencia para resolver esa tarea tan complicada que te mandó tu jefe y que en menos de veinte minutos está finiquitada, el resto ya se conoce, un toque a los colegas y unas cervecitas en el escondite.
Los protagonistas de los vídeos en esta entrada son mi hermano Pablo y Javi, su auxiliar de topografía y chico para todo cuando la obra se aproximó a su fin.
Como se puede apreciar en el vídeo Javi no tenía la agilidad de un felino, os puedo asegurar que tampoco la rapidez de una gacela, de sentido del humor si que puedo garantizar que andaba sobrado, de otra forma no hubiera podido soportar las bromas que nos gastamos en la oficina.
Acabó la obra de auxiliar administrativo y de responsable general de hacer los taladros para los tomos del Proyecto As-Built que tuvimos que hacer en la oficina, de ahí le viene el sobrenombre de Taladreitor y el superpoder de taladrar más de cinco tomos en un día y sin tener que repetir ningún agujero.
En todas y cada una de las obras en las que he estado trabajando siempre ha sido muy importante la realización de un seguimiento fotográfico. La importancia de contar con cámaras digitales se convirtió hace unos años en una herramienta imprescindible, te permite, desde el punto de vista de la Asistencia Técnica, el control de la correcta ejecución de las distintas unidades de obra.
En pocas obras en las que he estado trabajando se han mantenido puntos específicos de control fotográfico de los avances de la obra, la única que recuerdo es la AP-41 y su correspondiente tramo de A-40. Al ser una autovía de carácter privado había una necesidad real de enseñar mensualmente al Consejo de Administración de la concesionaria los avances de la obra.
Para poder realizar este seguimiento se marcaron distintos puntos desde los que poder obtener una panorámica del avance de los trabajos, mensualmente el vigilante del tramo sacaba las fotos correspondientes y de esta forma se observaba el avance de la obra.
En la actualidad y con los nuevos equipos y técnicas de fotografía es mucho más sencilla la realización de un seguimiento fotográfico y videográfico de los trabajos, máxime cuando nos encontramos ante una estructura singular que requiere de unos procesos constructivos no habituales. Como se dice en el vídeo esta técnica no es novedosa en España, ya que se utilizó por primera vez en el Viaducto Arroyo del Valle, en la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid, la novedad en este caso es la excepcional documentación del proceso y la excelente realización del vídeo.
Hasta que no te toca realizar una operación de estas características no eres consciente de los avances realizados en las técnicas de construcción, todos hemos visto trabajar a los dumpers, a los bulldozers y giratorias a pleno rendimiento, pero trabajar a un nivel mucho más técnico no es tan común. Para elevar el tablero hubo que colocar gatos, válvulas, un montón de cables y un ordenador que guiara el proceso.
El resultado final es el que aparece en la fotografía superior, el tablero en su nueva posición, esto es lo que se puede ver desde arriba, pero para ver como se prepara el proceso y como sufren los elementos que sujetan el tablero voy a colocar un par de fotos muy representativas.
Se pueden ver como se deforman los módulos de acero que se colocan para ubicar los gatos hidráulicos, meterse bajo el tablero y ver las deformaciones impresionaba, pero no se podía perder una oportunidad de este tipo, no tengo muy claro que en mi vida profesional vuelva a realizar una operación es este tipo, pero nunca se sabe.
Para terminar dos muestras más del andamiaje preparado para la elevación, los tres castilletes colocados en el estribo izquierdo y los seis colocados en la pila de la estructura. Fue un trabajo duro y complicado, pero mereció la pena.
Una de las cosas con las que no me había encontrado en mis años de trabajo es la elevación del tablero de una estructura, en el arreglo que hicimos de la A-31 tuvimos que repetir este proceso en dos estructuras. Cuando me tocó revisar el proyecto y comprobé que una de las unidades era la elevación de un paso superior para aumentar el gálibo empecé a "alucinar en colores".
Personalmente creo que era más sencillo bajar la rasante de la autovía, pero como para gustos se hicieron los colores y como doctores tiene la iglesia, a cumplir con lo proyectado y se acabó.
Hay que decir que los trabajos de izado del tablero se realizaron siempre con tráfico, lógicamente se cortó una de las calzadas, pero por la otra se habilitaron los carriles correspondientes
El primer paso consiste en preparar la base de asiento para los "castilletes" donde irán montados los gatos hidráulicos, se acondiciona la mediana próxima a la pila de la estructura y se retira el encachado del estribo para poder preparar la otra zona de asiento.
Una vez acabado con el montaje los "castilletes", las vigas y los gatos hidráulicos el resultado final es el que vemos en la fotografía inferior, todo está dispuesto para empezar a realizar la maniobra de izado, si todo va bien y no hay sobresaltos en algo menos de un día habremos ganado esos centímetros que necesitamos.
Una de las primeras cosas que hay que aprender cuando llegas a la obra es a moverte entre la maquinaria sin que tu vida esté en riesgo, parece sencillo, pero se producen muchísimos accidentes por distracciones y que aparentemente son inexplicables.
Todavía recuerdo un jefe de unidad que tuve al que le pasó por encima del coche un 777 y se salvó, de milagro, al lograr saltar del vehículo antes de que el "monstruo" lo machacara. Contaba indignado como tenía que soportar las burlas de los compañeros cuando veían el estado del coche, para más escarnio a alguna "mente pensante" de la empresa se le ocurrió llevar lo que quedaba del coche a las oficinas centrales, la mofa en toda la empresa fue general y bastantes años después este chaval todavía lo pasaba mal cuando nos lo contaba.
Las fotos que acompañan esta entrada corresponden a la última obra en la que estuve, no recuerdo como volcó la giratoria, pero afortunadamente no hubo ningún herido y las únicas molestias las sufrieron los conductores que aguantaron el atasco provocado por las reducciones de carril. También me acuerdo del careto del gruista que levantó con su máquina la giratoria, cuando estaba a cinco minutos de su casa tuvo de desandar los cien kilómetros que había recorrido para arreglar la situación, cuando llegó hora y media más tarde al lugar del accidente su cara era un poema.